16.11.09

Síntesis de la IV Jornada Ramón Carrillo

La Jornada fue inaugurada por el Embajador Laborde, como dueño de casa, quien destacó la importancia de la red regional en salud que se va formando con trabajo y perseverancia; instó, además, a proseguir la tarea de recuperación de la memoria y con ella de la identidad nacional al traer al presente figuras como la del Dr. Carrillo y la del Dr. Esteban Maradona, a quienes homenajeamos en el encuentro.

Se contó con la presencia de expositores, quienes a través de su trabajo, están realmente comprometidos con el bien común y no meramente ejerciendo una función ya sea desde el ámbito público ya sea desde las organizaciones de la sociedad civil.
Es importante remarcar que se habló de SALUD y no de enfermedad que suele ser la primera asociación que surge cuando se trata el tema.
El Dr. Zorrilla, (Formosa) recordó al médico rural que se radicó en esa provincia por esos azares de la vida y dedicó su profesión y su vida a acompañar a los más desprotegidos, los pueblos originarios, y con ellos aprendió a encontrarse con la naturaleza.
En la mesa sobre salud comunitaria, el Dr. Zorrilla destacó los conceptos de salud como proceso, la Atención Primaria de la Salud como filosofía, el desarrollo humano como liberación y un dicho: “la salud no es todo, pero ese todo sin salud no es nada”.
El Dr. Oscar Potes (Berisso) se centró en la importancia de la intersectorialidad y la participación social, juntamente con entornos saludables, o sea, la salud del ambiente.
El Dr. Reina nos mostró la experiencia de trabajo comunitario como forma de militancia pública, horizontal, entre profesionales de la salud y la población, dando primordial relevancia a la promoción de la salud y la prevención de enfermedades.
La intervención de la Dra. Da Silva Pereira (Brasil) una de las impulsoras del Sistema Unico de Salud de su país, fue muy importante, pues, a pesar que aún encuentran dificultades en su implementación, la salud es una política de Estado.
La LEY 8.142/90 dispone sobre la participación de la comunidad en la gestión del Sistema Único de Salud y sobre las transferencias intergubernamentales de recursos financieros (centralización normativa y descentralización ejecutiva) en el área de salud, instituyendo instancias colegiadas y los instrumentos de participación social en cada esfera gubernamental. Dentro de la legislación vigente se consolidó la Conferencia de la Salud y el Consejo de Salud, sin cuya intervención el Ministerio de Salud no puede decidir ni disponer. Existe, también, el Consejo de Salud Indígena.
Se intenta reducir la permanencia de las personas en el hospital, se realza la promoción de la salud y se busca darle prioridad a la atención no-hospitalaria, incluyendo la atención comunitaria. Los profesionales están dirigiendo sus miradas hacia la comunidad y el individuo, y se preocupan por la importancia del vínculo social y por el manejo de acciones preventivas en el tratamiento de las enfermedades.
El Lic. Capponi expuso - en un discurso eminentemente político - sobre la necesidad de contar con un proyecto Nacional de Salud para ello se debe ir construyendo poder sobre el saber popular, acentuando la construcción del conocimiento comunitario.
En cuanto a Medicamentos, el Dr. Jorge Sansur (MSAL Nación) destacó que el medicamento como bien social, debe implicar una producción pública como política de estado.
Luego de la crisis del 2001 varios laboratorios se dedican a la producción de medicamentos básicos, esenciales. Pero lo hacen en forma desarticulada, aislada, entre si, lo que produce un uso inadecuado de los recursos.
Hay que pensar en la producción de medicamentos, en términos regionales y el Estado debe potenciar esas líneas esenciales y proporcionar la infraestructura suficiente para dar respuesta a las principales necesidades de la región gestionando los intercambios con otros centros de producción de medicamentos, de otras regiones. Esto es, buscar un tránsito federal mediante el ANMAT.
La Dra. Raffo destacó que los actuales Talleres Protegidos - laboratorio de Producción Pública de Medicamentos y Vacunas de la Ciudad de Buenos Aires – su han basamentado sobre el proyecto EMESTA - creado durante la gestión del ministro Carrillo – que fue la primera fábrica nacional de medicamentos, constituyendo, en esa época, un gran freno a las empresas multinacionales que dominaban el mercado y fijaban los precios a su antojo. EMESTA abastecía a todos los establecimientos públicos de la República Argentina.
Actualmente se producen en los Talleres Protegidos de la Ciudad de Buenos Aires psicofármacos (12 productos), medicinas para el tratamiento de la tuberculosis multirresistente, epilepsia, diabetes, hipertensión; si los Talleres Protegidos contaran con apoyo por parte de la CABA, se podría contar con una producción mayor, en especial los medicamentos llamados “huérfanos” debido a su escasa rentabilidad para los laboratorios privados.

Se debe crear tecnología; capacitación del recurso humano; fomentar líneas de investigación y desarrollo, como líneas estratégicas de producción, teniendo en cuenta las necesidades de la población objeto. Equipar controles de calidad por región, realizar los estudios de biodisponibilidad cada vez que se modifique alguna droga.
De esta forma se obtendría un banco de drogas específicas de menor costo e igual o mayor calidad.
Sostiene la Dra. Raffo que los laboratorios deben especializarse en 2 ó 3 renglones de producción y realizar intercambios regionales, incluyendo en estas regiones los países miembros del MERCOSUR, para lo que se debe regular un registro de medicamentos regional.
En el espacio dedicado a Drogas y cuestiones relacionadas, la Dra. Adriana Rossi presentó un panorama mundial de la situación del narcotráfico, globalizado como todos los “negocios”, éste, hijo de la ilegalidad, marcado por una ausencia cultural y de valores. Sin embargo necesita de legitimación económica (lavado), social (da trabajo, supervivencia, status - de los grandes carteles se pasó a la formación de PyMEs) y política (respaldo de gobiernos y/o sectores gubernamentales).
Este “comercio” busca permanentemente corredores de seguridad comercial, va cambiando rutas y expandiendo su poder.
La Lic. Touzé (Intercambios) se refiere a la tarea de esta Asoc. Civil que se dedica desde 1995 al trabajo en reducción de daños en población usuaria de drogas y/o portadores de HIV y/o enfermos de SIDA.
Con el transcurrir del tiempo Intercambios se ha comprometido en el análisis de las políticas de drogas en los países de nuestra región, América del Norte y Europa, en la búsqueda de caminos viables para la promoción y prevención de las infecciones de transmisión sexual y el abuso de drogas; todo su trabajo se enmarca en la consideración del enfermo o adicto como un sujeto de derechos y no como objeto de discriminación, demonización y marginación.
La perseverancia en este trabajo ha llevado al logro de acuerdos latinoamericanos entre los expertos para la modificación de la legislación sobre drogas y la despenalización del consumo.
La Dra Ferrandini (Santa Fe) describió la experiencia de abolir la institución psiquiátrica cerrada y derivar a los pacientes al sistema de salud y a las familias. Utilizar una lógica diferente evitando los encierros y el consecuente sufrimiento. El nuevo sistema generó resistencias de profesionales, pero también la comprensión de mucha gente que entendió que los tratamientos deben ser hechos en la sala general de los hospitales.
Afortunadamente contamos con la palabra del Pastor Nuñez (Reducción de Daño) para cerrar el trabajo de esta Jornada, con la palabra evangélica, la humildad de reconocerse y reconocer en el otro, no a un marginado sino a un ser humano que sufre y que necesita de nuestra compasión (acompañamiento) pues es mi próximo.


Palacio San Martín - 30 de octubre de 2009



El Programa Red Nacional de Producción Pública de Medicamentos y Vacunas es un gran avance en la política de medicamentos por cuanto existen muchos laboratorios en diversas provincias - los más antiguos son los de las Fuerzas Armadas – que permiten la producción y el intercambio de productos, ya que no todos producen todo.

19.10.09

IV Jornadas Ramón Carrillo

Carrillo y el Cuidado Primario de la Salud
Foro Ramón Carrillo y Consejo Consultivo de la Sociedad Civil - Cancillería Argentina
30 de octubre de 2009 - Palacio San Martín
Arenales 761 - Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Decía el Dr. Carrillo:
“La construcción arquitectural y de ingeniería típica de la medicina social es el Centro Sanitario o Centro de Salud, cuya misión se proyecta sobre la ciudad, sobre el barrio, sobre la familia.
Y éste es su rasgo característico.
Porque mientras el Centro de Salud atiende al enfermo cuando todavía camina, el hospital lo recibe cuando inevitablemente ya tiene que guardar cama.”
“Por eso, la medicina asistencial es curativa; la sanitaria es profiláctica y la social es preventiva. La primera es pasiva: recibe el hecho consumado.La segunda es defensiva, y actúa cuando los factores antes aludidos
atacan al hombre.Y la tercera es activa; en otras palabras: esta medicina social es la que va en busca no ya del enfermo, sino que procura que el hombre no enferme”.

 
PROGRAMA

Viernes, 30 de octubre
9,30 hs. Acreditación
10,30 hs. Apertura:
Embajador Oscar Laborde – REIPS
Dr. Giglio Prado – CSI – CCSC
Lic. Susana E. Ratti – Foro Ramón Carrillo
Dr. Alberto Zorrilla – Ministro de la Comunidad - Formosa
“Homenaje al Dr. Esteban Maradona”

11,30 hs. “Estar Sano: Salud Comunitaria – Promoción y Prevención”
Dr. Alberto Zorrilla – Ministro de la Comunidad – Formosa
Dr. Mario Echevarría – Director de Epidemiología – Chaco
Dr. Oscar Potes – Secretario de Salud – Berisso – Bs. Aires
Dr. Guillermo Reina - Salud en Movimiento
Coordinación: Dra. Carmen Baez – Mov. de Salud de los Pueblos
Espacio para aportes y preguntas.

14,00 hs. “Sistemas de Salud: universalidad – gratuidad – equidad”
Dra. Ana Tereza da Silva Pereira – Instituto de Medicina Social – Universidad de Ríode Janeiro (UER)
Dr. Gustavo Di Marcio - Corriente Sanitaria Nacional – Argentina
Coordinación: Lic. Susana García – Foro Ramón Carrillo
Espacio para aportes y preguntas.


15,00 hs. “Posibilidad y Realidad en la Producción Pública de Medicamentos y Vacunas”

Dr. Daniel Gollan – Subinterventor de ANMAT
Dra. Noemí Raffo – Laboratorio de Producción Pública – CABA
Coordinación: Dra. Rosa Favre – Fed. de Profesionales- CABA
Espacio para aportes y preguntas.

16,00 hs. Receso

16,30 hs. Dra. Adriana Rossi – Universidad de Rosario - UBA
“Geopolítica de Drogas y Narcotráfico en América Latina”
Coordinación: Dr. Juan Canella – Soc. Argentina de Medicina Antropológica
Espacio para aportes y preguntas.

17,30 “Adicciones – Reducción de Daño – VIH/SIDA”
Dra. Débora Ferrandini – Viceministra de Salud – Santa Fe
Lic. Graciela Touzé – Intercambios - Argentina
Pastor Oscar Nuñez – Iglesia Valdense – Argentina y Uruguay
Operadores en Reducción de Daño
Coordinación: Dra. Palmira Garda – SAISIDA – Htal. Belgrano – Bs. As.
Espacio para aportes y preguntas.


19,00 Cierre.















30.9.09

CONGRESO INTERNACIONAL DE ENFERMERÍA EN PARAGUAY

En la ciudad de San Estanislao o Santaní como lo llaman sus pobladores se realizó el I Congreso de Enfermería con el lema: “Servir a la comunidad y garantizar la calidad”. Este Congreso fue el esfuerzo de activistas de la organización Tesai Reca (Buscando Salud en guaraní) junto a la dirección de la Escuela de Enfermería del Instituto Dr. Andrés Barbero de la Universidad Nacional de Asunción, filial San Pedro.

Tesai Reca es una ONG local compuesta por 22 organizaciones campesinas que hace más de 15 años trabaja en la promoción y prevención de la salud en casi todo el territorio paraguayo y que con muchas otras organizaciones sociales de salud componen el Movimiento por el Derecho a la Salud del Paraguay. Fue el Movimiento por el Derecho a la Salud que de una forma militante participó del proceso y desarrollo de las políticas nacionales de Salud de la Alianza Democrática para el Cambio que llevó al obispo Fernando Lugo a la presidencia.
Como actividad previa tuvo lugar un taller con los Promotores de Salud de la organización Tesai Reca que congrega alrededor de 1500 promotores en todo el territorio guaraní. En la primera parte los grupos de promotores hicieron un diagnóstico de sus comunidades y una propuesta que presentaron en plenario a la tarde. Fue un ejercicio de reflexión y denuncia donde la experiencia de los promotores demostró que en Paraguay la salud es todavía una mercancía y que el pueblo aun no tiene el derecho a reclamar o demandar nada en relación a su salud. Uno de las piezas teatralizadas que presentaron mostraba a un paciente que debía ser operado y cómo el médico que lo atendía en el servicio público trataba de convencerlo para que se operara en su clínica privada y cómo trataba de negociar el pago de sus servicios; si con una vaca o un pedazo de su tierra!!
Si los promotores representan así su realidad, significa que los paraguayos aún sufren esa realidad.
También denunciaron la falta básica de cuidados y ética médica, las largas filas de espera y la falta de conciencia del pueblo de cuáles son sus derechos. Posteriormente definieron el concepto de salud entre todos como un concepto amplio e integrador de la vida, finalmente terminaron bailando la música popular: la polka paraguaya.


El Congreso se inició el día 22 de septiembre con la presencia del gobernador de la Provincia de San Pedro quien dijo que lamentablemente todavía en su país los animales eran mejor tratados que las personas y que por ende la salud de la comunidad era una prioridad de su gobierno. El programa del Congreso contó con presentaciones de varios países de América del Sur.
El MSP (Movimiento de Salud de los Pueblos) estuvo presente a través de las compañeras Carmen Báez que presentó los desafíos del APS en el mundo y Liliana Borsani que compartió sus experiencias de APS en Argentina y su experiencia de trabajo territorial en Florencio Varela. También hubo presentaciones muy interesantes de compañeras de ALAMES de Uruguay sobre el Sistema integrado de Salud, de Bolivia y de Chile.
Durante el Congreso se desarrollaron una serie de acuerdos y la organización motor de estas jornadas, Tesai Reca, decidió adherir al MSP. Una de las consignas de la lucha de los movimientos de salud en Paraguay es la integración de los promotores a los equipos de salud.








Compañeras/os  de Tesai Reca (Buscando Salud) del Ministerio de Salud de Paraguay, de ALAMES y del MSP


Feria Mundial de Municipios Saludables

18 al 21 de agosto de 2009 - MSLN - OPS

Los miembros del Foro Ramón Carrillo hemos participado de la Feria Mundial de Municipios Saludables; fueron días muy alegres y dinámicos, también de mucho trabajo en las interrelaciones.
Recibimos numerosas visitas en nuestro stand; muchos con el entusiasmo al encontrarse con el viejo maestro de maestros en la “Medicina Social”, otros con la inquietud de conocerlo y todos con las ganas de seguir en contacto e ir incrementando la red que nos permita continuar trabajando por un sistema de salud único, solidario y equitativo.




Este Foro se constituyó en al año 2006 en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con motivo del centenario del nacimiento del Dr. Carrillo, Primer Ministro de Salud de la Nación Argentina.
Desde entonces nos hemos dedicado a resignificar su figura y su obra – pionera en el mundo (1946) – ya que su trabajo militante en el armado y la planificación de un sistema de salud universal y equitativo, basado en la promoción y la prevención, sin descuidar la asistencia, resulta profundamente actual.
Toda su obra escrita refleja la integralidad de la concepción de la salud como derecho humano fundamental y resurge en la Declaración de Alma Ata treinta años después (1978).
No hay duda que su pensamiento se mantiene vivo y presente y es por eso que nuestro Foro se ha integrado al Movimiento de Salud de los Pueblos, en la convicción que son los pueblos y sus movimientos sociales quienes deben apoderarse de la vida saludable - en otro mundo que es posible – porque “nuestra lucha es todo el día, nuestra vida no es mercadería”

30.8.09

II JORNADA DR. RAMÓN CARRILLO

Floreal Ferrara – cuando se le entregó la distinción como Ciudadano Ilustre en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires – 31 de octubre de 2007.



Sus palabras:
Compañeros, amigos, queridos enemigos, que siempre los hay. Creen que no hay un hombre de la CIA, o uno de los “servicios” acá, seguro que hay, estará disfrazado de otra cosa, pero seguro que está.
Me voy a referir, con toda la emoción que esto me ocasiona, a uno de los hombres más preclaros que tuvo ese movimiento, que John William Cooke llamó alguna vez “el hecho maldito del país burgués”. Yo pertenezco a ese maldito pueblo o a ese hecho maldito del pueblo burgués, no tengo nada que ver con el pueblo burgués, como tampoco tenía que ver Carrillo, y tengo la suerte de ser uno de los últimos argentinos que alguna vez, durante algunas horas, pudo hablar con él.
Ese era un día tan apacible como todos los días de La Plata, la cosa iba a suceder en la calle 1 y 49, allí vivía casi muriéndose Juan Manuel Pardal que había sido el primer director de Escuelas del peronismo en la época de Mercante. Juan Manuel era muy amigo de Ramón, quien era ministro, y Ramón venía manejando un chevrolet de eso inmensos, de esos que parecían un ferrocarril que avanzaba, manejándolo él mismo.
Esa tarde se produce un diálogo que para mí tiene una trascendencia enorme y por eso se los quiero contar como fue. En un momento determinado Carrillo me mira y me dice: “Yo tenía algunas discusiones con Eva, eran siempre discusiones duras porque teníamos posiciones distintas en determinadas cosas. ¿Sabe de qué discutíamos mucho?. De que yo -y ahí se enardecía- sostenía que el Estado es el responsable de la salud, y entonces el Estado debe dirigir los hospitales y todos los elementos que tienen que ver con la salud”. Hacía una pausa, me miraba fijo con los ojos profundos, mansos, pero profundos serios. “Y Eva decía, casi irrespetuosamente, que los hospitales son del Pueblo y los tiene que manejar el Pueblo”.
Me mira y me pregunta: “¿Usted qué piensa?”. Yo tenía un año de médico, era un pobre chiquilín, digamos así. Lo miro y le digo: “Eva tenía razón”. Entonces Carrillo dice: “No ve, son todos revolucionarios”. Se queda silencioso y dice: “Pero ustedes tienen razón”.
El mensaje es de él, no es mío, pero yo me apropio del mensaje porque efectivamente la cosa es así.
Tengo otro recuerdo, más chiquito, pero también punzante. Le pregunto en una tarde de otro día: “¿Cuál fue el disgusto más importante que tuvo hasta aquí?”. Era 1952. Y me dice: “Tengo muy pocos disgustos grandes, pero tengo uno que me duele mucho. Usted sabe que hemos comprado mucha tecnología, hemos hecho muchos gastos, compramos en los países grandes, sobre todo en Estados Unidos tecnología muy importante. Y ahí está mi fastidio, porque buena parte de lo que me vendieron era chatarra, pero no me tengo que enojar porque ese es el destino del Imperialismo”.
Estamos aplaudiendo a Ramón Carrillo, un héroe civil en la República Argentina, como esos héroes que fueron capaces de cambiar la Patria, ese es el tono que yo quiero tomar.
Y ustedes deben saberlo, pero yo tengo urgente necesidad de volverle a contar de esa frase memorable que casi todos ustedes conocen y que dice: “Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, a la angustia, al infortunio social de los pueblos, los microbios como causa de enfermedad son unas pobres causas”, palabras de Ramón Carrillo.
Nosotros, los médicos vemos esto mirando a los remedios, a los microbios, y en buena parte nos hemos olvidado que, debajo de esos lugares donde ellos habitaban, estaba la tristeza, la pobreza, aquello que Heidegger llamaba “el ser ahí”. ¿Y saben qué quería decir Heidegger con esto?. Alguno de los que se encuentra en la sala debe decir: “Cómo esté jodido puede estar hablando de Heidegger, que fue rector de la Universidad del Fhürer?”. Sí, pero fue el filosofo más inmenso de toda la civilización, más que Aristóteles, más que Platón. ¿Saben por qué decía así?. Tiene que ver con esto del “ser ahí”, el ser metido adentro, eyectado en la tierra, eyectado al medio. Y en esa eyección al medio, el hombre no son los microbios, el hombre es la sociedad, y quién mejor que alguien como Perón, como Carrillo, fue capaz de darse cuenta que ahí estaba la cosa fundamental, y esa fue la gran interpretación de Ramón Carrillo, la gran interpretación que había de llevarlo a la salud.
Y escuchen estas fechas, que son memorables para todos nosotros. El 7 de marzo del 2006 se cumplieron cien años del nacimiento de Ramón Carrillo, y del 29 de mayo de 1946 son 60 años del nombramiento como secretario de Salud de la Nación, y en 1949... hace 57 años que fue el primer Ministro de Salud de la República Argentina. Y el 20 de marzo de 1956 muere este héroe civil, este formidable argentino, este inmenso ser humano.
Queridos hermanos, queridos muchachos, queridos compañeros, tenía 50 años de edad. Ustedes se imaginan construir semejante historia y apenitas estaba comenzando a ser adulto, esta es la inmensidad de Ramón. ¿Cuál es el legado, qué tenemos que recoger de él?. Primero recuerden estas cifras, son pocas, las que les voy a contar, pero estas les van a dar una dimensión de la grandeza de la obra de este formidable luchador argentino. Creó 230 hospitales, casi todos los que el país tiene los creó él, en cinco años, muchachas y muchachos, 50 institutos médicos especializados de alta tecnología y de alta atención de la salud, 3.000 dispensarios y salas de atención primaria de la salud, dos fábricas de alta tecnología sanitaria. Después de que se dió cuenta que el Imperialismo le había vendido chatarra, salió como loco a construir la perspectiva nacional en salud y ahí creó auténticamente estas dos fábricas de alta tecnología comunitaria.
En 1946 el país tenía 66.000 camas entre hospitales y sanatorios, ahí entra él en juego. En 1951 tiene el país 114.600 camas. En 1954, 7 años después, el país tiene 134.000 camas. Duplicó en 7 años todas las camas que el país había hecho en todos los tiempos anteriores. Esto era la construcción.
Pero gran parte de los enemigos, cuando uno habla de esto, creen que ahí termina la cosa de Carrillo y entonces dicen: “Y bueno, tenían suerte, tenían dinero. Los pasillos del Banco Central estaban llenos de oro, decían, estaba Perón en el Gobierno, de manera que era fácil hacer esto”. No, no era tan fácil de todas formas.
Porque Carrillo tenía ideas y era capaz de solventar fundamentalmente, no solamente el ámbito del constructor, sino también el ámbito del creador. Y ahí está la razón fundamental de mi búsqueda, al sentir en él a uno de los más inmensos argentinos de todos los tiempos.
No me olvido de Arturo Oñativia, porque también Arturo Oñativia peleó contra el Imperio, en aquello que fue la Ley Nacional de Medicamentos. Tampoco me olvido tanto, aunque tengo ciertas restricciones de Héctor Noblia, porque fue el que introdujo la educación sanitaria en la República Argentina, y sobre todo con su colegio secundario haciendo todo lo posible para que los muchachos desde el comienzo supieran lo que era la salud, pero tenía demasiados sesgos del imperialismo atrás de él. Y yo, como Carrillo, miraba y sigo mirando el Imperialismo como el enemigo de la Patria. ¿Me entendieron?.
¿Y cuál es el legado? Ahora comienza un razonamiento del mismo tono, de la misma fuerza, de la misma calidad, de la misma verdad, el legado es que Carrillo, exactamente como los grandes hombres, conjugaba un solo verbo: el de la verdad, y lo conjugó toda su vida. Cuando se dió cuenta que no convenía determinada postura frente a la Iglesia, fue y se lo dijo a Perón, ese fue el instante que aprovechó... iba a decir una mala palabra, pero digamos un Almirante, que es lo mismo, sí, señores, es lo mismo, porque esos almirantes son parte de los 30.000 desaparecidos en nuestra República. Esa es la historia que no quiero repetir. Ese Almirante fue el que hizo todo lo posible para que Ramón se fuera del gobierno, pero Ramón no necesitó que lo echaran, sabía que había llegado su tiempo.
¿Dónde está el legado de él?. El legado de él está en que se dió cuenta como nadie que él había dirigido una fuerza, pero abajo había una cosa que bullía, nueva, que irrumpía en la historia argentina, aquéllo que Scalabrini llamó el subsuelo de la Patria, era el Pueblo, la multitud, diría hoy Barros Espinosa. La multitud que venía en ese 17 de octubre de 1945, muchachas, muchachos, yo también lo viví, por eso soy capaz de decir que me estremece el corazón pensando que en ese 17 de octubre de 1945 estaba naciendo, no solamente un movimiento, sino también un héroe civil que iba a interpretar a ese movimiento. Y esa es la cosa, ese también es el legado. Carrillo como nadie se dió cuenta que él era el ejecutor, pero que no era el inspirador de todo esto. Eran los trabajadores que estaban abajo y que venían pujando por una Patria Libre, Justa y Soberana, vinieron como tenían que venir, arrasando con todo lo que había que arrasar.
Yo vi venir en la calle 1 y 49, en la misma esquina donde años después lo conocería a Carrillo, vi venir una multitud que venía por la calle 1. Venían trabajadores y en el medio de ellos uno que luego fue muy conocido, se llamaba Cipriano Reyes, venía con toda la multitud de los trabajadores del frigorífico, un muchacho joven, con el mameluco de los trabajadores, y dijo que era el secretario de YPF en Ensenada, tenía 19 años.
Y venían gritando: Perón, Perón, Perón. No sabía que me sumaba y me sumé, y seguimos por la calle 1 y cuando llegamos a la calle 47 se dobla la multitud y se van a meter a un lugar. Allí entran en la Quilmes, que era la expresión del Imperio Europeo, era de los Bemberg, se llevaron todas las botellas que había que llevarse, incluso algunos barriles.
Y yo seguí con ellos, bendito sea el Dios que me iluminó y terminé, no con las patas en la fuente, sino gritando como un descosido. Habían nacido en nosotros muchas de las cosas serias que el país fue capaz de construir después.
El se dió cuenta que estaba empujado por una cosa nueva y esa cosa nueva los lleva a la construcción, y los llevaba a pensar que nadie por si sólo es capaz de construir una Revolución, para hacer una Revolución Sanitaria como él la hizo. En mis libros sigo diciendo que fue una Revolución de capacidad instalada más importante del mundo, la que hizo Carrillo fue posible porque abajo había un Pueblo que venía caminando. Y ese Pueblo que venía caminando, empujando, que era el subsuelo de la Patria, lo acompañó permanentemente. Claro, después viene la muerte de Eva y después el bajón. Tendría muchas ganas de contarle del bajón, pero deje que les cuente una sola. Un 1974 vamos a la Plaza como siempre y allí nos llaman imberbes, etc. y nos fuimos, y me fui caminando lentamente. Cuando llego a la altura de la Pirámide de Mayo me doy vuelta y veo que la Plaza había quedado vacía. Lloré, porque sentí que el General había perdido todo.
Este es el mensaje que quería transmitirles, pero quería decirles algo más: Carrillo tuvo la integridad de percibir que esa decadencia no lo tenía que tomar y no lo tomó, pero además se había muerto Eva. Es decir, ya no estaba Eva, la salvadora, se había muerto de una cosa que hoy quiero rememorar, se había muerto de un cáncer de útero, que comenzó siendo un cáncer de cuello de útero. Hoy las mujeres jóvenes tienen solución, ninguna debe tener un cáncer de cuello de útero porque hay ya una vacuna para ello.
¿Por qué traigo esto acá? Porque en este mismo momento se está discutiendo en nuestro país el precio que le van a poner a la vacuna, les estoy contando una primicia. Se está discutiendo en este momento. Van a ser tres dosis. El precio de cada una es de 250/ 260 dólares cada dosis. Saquen la cuenta, para una sola muchacha son casi 1.000 dólares.
Hace quince días un ministro de una gran provincia dijo: “Vamos a necesitar un millón de dosis, porque hay un millón de muchachas que hay que vacunar en nuestro país”. A 1.000 dólares cada una saquen la cuenta lo que significa. En este momento se discute el precio. Los gringos se han dado cuenta que no pueden venir a cobrar el precio que ellos quieren, están diciéndonos que tal vez nos cobren 150 dólares cada dosis. Alguien que tiene que representar al país dice flojamente que debería cobrar 120. ¿Saben cuánto cuesta esa vacuna cuando sale del laboratorio?. Cuesta 48 dólares. ¿Escuchan el ruido que hace la mentira?. O todavía no lo escuchan?. Este es el ruido que el Imperialismo trata de producir aún en el silencio. Quiero invocar el silencio de Carrillo frente a este estropicio que ha sufrido nuestro país, porque no hay “ bolas” para enfrentarse con el imperialismo.
Todo el sistema de salud de la República se derrumba, se derrumban los hospitales públicos, las Obras Sociales, se derrumban también las prepagas que Dios las tenga en la gloria porque no son preferibles, pero se derrumban. El presupuesto del 2005 representa aproximadamente el 8% del Producto Bruto Nacional, ese 8% representa auténticamente algo así como el 15, el 20 y el 30% menos de los presupuestos anteriores, significa unos 250 dólares per cápita. Antes de que llegara Cavallo, cada ciudadano tenía 650 dólares para defender su salud, ¿ven la diferencia que hay entre ambas? Estas cosas que hay de diferencia es el robo, la misma diferencia es la dependencia, son los vendepatria que están entregando el país.

26.8.09

CARRILLO Y ALMA - ATA

Como homenaje al Dr. Ramón Carrillo en el año del Centenario de su Nacimiento.
Dr. Alberto M. Zorrilla
Formosa-Argentina
Este es un trabajo de investigación bibliográfica con la intención de demostrar que el pensamiento del Dr. Ramón Carrillo (1906-1956), que fue el primer Ministro de Salud Pública en la historia institucional de la República Argentina (desde 1946 a 1954), nutrió en forma importante, aunque intangible, a los integrantes de la Conferencia de Alma Ata.
Se ha estructurado de forma que se pueda comparar la transcripción textual de los puntos de la Declaración de Alma Ata con las frases que considero su correlato, halladas en los libros del Dr. Ramón Carrillo, editados por EUDEBA, Buenos Aires, Argentina, en 1974, y que fueran escritos entre los años 1947 y 1954.
Se transcriben primero los puntos de la Declaración y a continuación, en bastardillas, el pensamiento del Dr. Carrillo, que considero pertinente.

I La conferencia reitera firmemente que la salud, estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades, es un derecho humano fundamental y que el logro del grado más alto posible de salud es un objetivo social sumamente importante en todo el mundo, cuya realización exige la intervención de muchos otros sectores sociales y económicos, además del de la salud.

Carrillo:El hombre sano o enfermo, en función de la sociedad, es el objetivo trascendente de la medicina contemporánea. Ese hombre es un ser que vive en familia, que tiene mal o bien una vivienda y un hogar, que concurre a sitios de distracción, que trabaja y produce o desea producir más, que configura en su espíritu aspiraciones justas, ambiciones pequeñas o desmedidas, que anhela recibir el fruto compensatorio de sus trabajo; que siente, sufre y goza de alegrías sencillas, estados de ánimo que en conjunto crean un ambiente psicológico y social, que no es otro que el propio mundo interior. Cuando llega la enfermedad, ésta no sólo perturba el funcionamiento de sus órganos, sino también todo ese conjunto de esfuerzos acumulados y de sacrificios, que por lo general, se vienen abajo estrepitosamente. Los médicos, si sólo vemos la enfermedad, si sólo indagamos el órgano enfermo, corremos el riesgo de pasar por alto ese mundo, ese pequeño mundo que envuelve al individuo como algo imponderable, como una delicada red tejida de ensueños y esperanzas.”
Necesita, ante todo, de la salud. La salud no es en sí misma y por sí misma el bienestar, pero sí es una condición ineludible del bienestar.
No es pues un fin, sino un medio y, en el mejor sentido, un medio social. Porque no se trata de asegurar la salud para un goce más o menos epicúreo de la vida, sino para que el hombre se realice plenamente como ser físico, intelectual, emocional y moral, afianzando su conquista del medio exterior y su propio dominio interior.

II. La grave desigualdad existente en el estado de salud de la población, especialmente entre los países en desarrollo y los desarrollados, así como dentro de cada país, es política, social y económicamente inaceptable y, por tanto, motivo de preocupación común para todos los países.

Carrillo:”En otro sentido también los adelantos de la técnica han venido a constituir un peligro para la especie humana. Me refiero no sólo a los accidentes del trabajo, a las enfermedades profesionales, a la insalubridad industrial, o sea a los riesgos comunes creados por la maquinización de las grandes fábricas y por las grandes concentraciones urbanas, sino también a los desequilibrios económicos y a la inestabilidad social resultante de una muy desnivelada distribución de las riquezas con sus inevitables consecuencias disolventes. En un sociedad cristiana no deben ni pueden existir clases sociales definidas por índices económicos. El hombre no es un ser económico. Lo económico hace en él a su necesidad, no a su dignidad.
El Estado no puede quedar indiferente ante el proceso económico, porque entonces no habrá posibilidad de justicia social, y tampoco puede quedar indiferente ante los problemas de la salud de un pueblo, porque un pueblo de enfermos no es ni puede ser un pueblo digno.
La salud, repito, no constituye un fin en sí mismo, para el individuo ni para la sociedad, sino una condición de vida plena, y no puede vivir plenamente si el trabajo es una carga, si la casa es una cueva, y si la salud es una prestación más del trabajador.”
III. El desarrollo económico y social, basado en un Nuevo Orden Económico Internacional, es de importancia fundamental para lograr el grado máximo de salud para todos y para reducir el foso que separa, en el plano de la salud, a los países en desarrollo de los países desarrollados. La promoción y protección de la salud del pueblo es indispensable para un desarrollo económico y social sostenido y contribuye a mejorar la calidad de la vida y alcanzar la paz mundial.


Carrillo:La tarea de los higienistas no rendirá sus frutos si previamente no se consolidan las leyes obreras destinadas a dignificar la tarea en las fábricas y oficinas, a mejorar los sueldos y salarios, a ampliar los beneficios de las jubilaciones y pensiones que amparen a la familia, si no se protege y subsidia a la maternidad, se planifica la vivienda higiénica al alcance de todos y se organiza la economía nacional con sentido biológico, en una palabra hasta que el nivel de vida del pueblo le permita llegar sin esfuerzo a las fuentes de la cultura y de la higiene, es decir a los auténticos sostenes de la salud física, espiritual y social”.
¿De qué le sirve a la medicina resolver científicamente los problemas de un individuo enfermo, si simultáneamente se producen centenares de casos similares de enfermos por falta de alimentos, por viviendas antihigiénicas, o porque ganan salarios insuficientes que no les permiten subvenir debidamente a sus necesidades? ¿De que nos sirve que se acumulen riquezas en los bancos, en pocas manos, si los niños de los pueblos del interior del país andan desnudos por insuficiencia adquisitiva de los padres y tienen así que soportar índices enorme de mortalidad infantil, del 300 por mil, como ocurre en algunas mal llamadas provincias pobres que yo llamaría más bien, provincias olvidadas?”.


Esto se puede extrapolar al orden internacional, tal como lo vemos hoy.

IV. El pueblo tiene el derecho y el deber de participar individual y colectivamente en la planificación y aplicación de su atención de salud.

Carrillo: "El Estado debe amoldarse a los grandes progresos, tanto de la ciencia, cuanto de la moral, porque ya no se vive el Estado Omnipotencia, sino el Estado Justicia, el Estado Cultura, el Estado Derecho" (carta a Perón,31/7/1954) "El derecho a la salud es uno de los más olvidados, y sin embargo el más trascendente porque se vincula con la dignidad de la persona humana, con la vida colectiva, con la economía nacional e internacional. No es aventurado afirmar que la salud de los pueblos es una condición fundamental para lograr su seguridad social y su paz". Nos sentiremos satisfechos....el día en que el pueblo sepa conservar su salud como un capital inapreciable .La tarea de los higienistas no rendirá sus frutos (...) hasta que el nivel de vida del pueblo le permita llegar sin esfuerzo a las fuentes de la cultura y de la higiene, es decir, a los auténticos sostenes de la salud física, espiritual y social".La descentralización ejecutiva orienta la asignación de competencias y funciones por sectores de actividad y la regionalización sanitaria del país en seis zonas, en las que se incluye la participación de las provincias, las municipalidades y las delegaciones regionales del ministerio nacional".bajo el lema de “Contra los males colectivos tienen que venir los remedios colectivos".Carrillo lo esquematiza en tres ejes:


- Medicina asistencial (binomio: médico-enfermo)


- Medicina sanitaria (trinomio: enfermo-médico-estado)


- Medicina social (tetranomio: enfermo-médico-estado-comunidad)


De nada sirve tener grandes médicos y especialistas si los beneficios de su ciencia no pueden llegar al pueblo por intermedio de organizaciones adecuadas”.

V. Los gobiernos tienen la obligación de cuidar la salud de sus pueblos, obligación que solo puede cumplirse mediante la adopción de medidas sanitarias y sociales adecuadas. Uno de los principales objetivos sociales de los gobiernos, de las organizaciones internacionales y de la comunidad mundial entera en el curso de los próximos decenios debe ser el de que todos los pueblos del mundo alcancen en el año 2000 un nivel de salud que les permita llevar una vida social y económicamente productiva. La atención primaria de salud es la clave para alcanzar esa meta como parte del desarrollo conforme al espíritu de la justicia social.

Carrillo: "El derecho a la salud es uno de los más olvidados, y sin embargo el más trascendente porque se vincula con la dignidad de la persona humana, con la vida colectiva, con la economía nacional e internacional. No es aventurado afirmar que la salud de los pueblos es una condición fundamental para lograr su seguridad social y su paz".
“La sanidad es un problema de gobierno tan importante como el de la instrucción o educación. Entre nosotros, todos entendíamos que la educación era problema y deber gubernamental. Y nadie pensaba en que lo era también la salud del pueblo. ..En cambio, en la constitución de 1949, por primera vez se ha incorporado el concepto de salud pública como una obligación del Estado. Y este concepto involucra no solamente la salud física, sino la salud espiritual y la salud social, al asegurar la alimentación, un mínimo de trabajo, condiciones dignas de vida.” Contribuciones al conocimiento sanitario. Pág. 335

VI. La atención primaria de salud es la asistencia sanitaria esencial basada en métodos y tecnologías prácticos, científicamente fundados y socialmente aceptables, puesta al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad mediante su plena participación y a un coste que la comunidad y el país puedan soportar en todas y cada una de las etapas de su desarrollo con un espíritu de autorresponsabilidad y autodeterminación. La atención primaria forma parte integrante tanto de sistema nacional de salud, del que constituye la función central y el núcleo principal, como del desarrollo social y económico global de la comunidad. Representa el primer nivel de contacto entre los individuos, la familia, y la comunidad con el sistema nacional de salud, llevando lo más cerca posible la atención de salud al lugar donde residen y trabajan las personas, y constituye el primer elemento de un proceso permanente de asistencia sanitaria.

Carrillo:”Para el Ministerio de Salud Pública de la Nación, el hombre argentino hállase situado en un círculo cuyo centro ocupan él mismo y su biología. Ese individuo puede destruirse por dentro y allí actúa la medicina asistencial para su curación.
El círculo inmediato a ese centro es el ambiente biofísico que rodea al individuo y que corresponde, como he dicho, a la medicina sanitaria, actuante sobre ese ambiente, múltiple y diverso. Y, finalmente, el tercer círculo, que corresponde a la medicina social y que organiza la lucha contra todos y cada uno de los factores indirectos de las enfermedades; repito: mala alimentación, ignorancia de la higiene, trabajos insalubres, condiciones indignas de labor, jornales insuficientes…Allí donde hay un pueblo pobre, miserable, sumido en el vasallaje, hay también un pueblo enfermo.” Contribuciones al conocimiento sanitario. Introducción al conocimiento de la salud publica pág. 341
“Hemos creado un solo tipo de centro médico, el centro de salud, el hospital ambulatorio que, incluso, puede ser a domicilio, es decir, enviar un médico al domicilio del vecino que se ha enfermado. Eso nos permite no atomizar la medicina, sino estar en cualquier aspecto de la población. Hacer polivalente lo que antes iba siendo monovalente y proyectar siempre la acción de los médicos fuera del hospital, buscando no sólo la curación clínica en forma especial, sino la curación social. La acción del médico se prolonga al domicilio por medio de las visitadoras o trabajadoras sociales, todas organizaciones nuevas que están surgiendo como colaboradoras de los centros médicos, Así se prolonga la acción del médico hasta el domicilio y la familias del enfermo.” Cont. Al conoc. Sanitario. Capítulo progresos en materia de medicina asistencial. Pág. 360
VII. La atención primaria de salud:



1. Es a la vez un reflejo y una consecuencia de las condiciones económicas y de las características socioculturales y políticas del país y de sus comunidades, y se basa en la aplicación de los resultados pertinentes de la investigaciones sociales, biomédicas y sobre servicios de salud y en la experiencia acumulada en materia de salud pública..

Carrillo:” Prevemos para el futuro el desarrollo de una nueva etapa que irá más allá del servicio social: la etapa de la cultura sanitaria. El hospital con el tiempo no sólo será un lugar de asistencia, de tratamiento, de investigación científica, de profilaxis, de sanidad, de servicio social, sino que será también un centro de cultura. Anexaremos a los hospitales, salones de actos y proyectores cinematográficos para educar a la población; para enseñarle a cuidar su salud, que no sólo le pertenece a ella sino a toda la Nación.” T.d.H. pag. 41


2. Se orienta hacia los principales problemas de salud de la comunidad y presta los servicios de promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación necesarios para resolver esos problemas.

Carrillo:” La construcción arquitectural y de ingeniería típica de la medicina social es el Centro Sanitario o Centro de Salud, cuya misión se proyecta sobre la ciudad, sobre el barrio, sobre la familia. Y éste es su rasgo característico. Porque mientas el Centro de salud atiende al enfermo cuando todavía camina, el hospital lo recibe cuando inevitablemente ya tiene que guarda cama.” (T. del H. Pag. 51) Por eso, la medicina asistencial es curativa; la sanitaria es profiláctica y la social es preventiva. La primera es pasiva: recibe el hecho consumado. La segunda es defensiva, y actúa cuando los factores antes aludidos atacan al hombre. Y la tercera es activa; en otras palabras: esta medicina social es la que va en busca no ya del enfermo, sino que procura que el hombre no enferme”.

3. Comprende, cuando menos las siguientes actividades: la educación sobre los principales problemas de salud y sobre los métodos de prevención y de lucha correspondientes; la promoción del suministro de alimentos y de una nutrición apropiada, un abastecimiento adecuado de agua potable y saneamiento básico; la asistencia maternoinfantil, con inclusión de la planificación de la familia; la inmunización contra las principales enfermedades infecciosas; la prevención y la lucha contra las enfermedades endémicas locales; el tratamiento apropiado de las enfermedades y traumatismos comunes y el suministro de medicamentos esenciales.

Carrillo:”Los problemas de la medicina, como rama del Estado, no podrán ser resueltos si la política sanitaria no está respaldada por una política social. Del mismo modo que no puede existir una política social sin una economía organizada en beneficio de la mayoría, tampoco puede existir una medicina destinada a la protección de la colectividad sin una política social bien sistematizada para evitar el hambre, el pauperismo y la desocupación. Para comprender bien nuestros objetivos de gobierno en materia sanitaria, es necesario fijar previamente con claridad los fines de la ciencia médica organizada y dirigida por el Estado en beneficio de la mayoría , es decir de los no pudientes".

4. Entraña la participación, además del sector sanitario, de todos los sectores y campos de actividad conexos del desarrollo nacional y comunitario, en particular la agricultura, la zootecnia, la alimentación, la industria, la educación , la vivienda, las obras públicas , las comunicaciones y otros sectores y exige los esfuerzos coordinados de todos esos sectores.

Carrillo: “No solamente existen los microbios causantes de la enfermedad. La mala alimentación, la insuficiente alimentación, los desequilibrios sociales, la vivienda mala: el trabajo insalubre, el alcoholismo, etc. Son factores sociales y económicos de importancia fundamental para la salud.” (Teoría del Hospital. Pag 51.


5. Exige y fomenta en grado máximo la autorrresponsabilidad y la participación de la comunidad y del individuo en la planificación, la organización, el funcionamiento y el control de la atención primaria de salud, sacando el mayor partido posible de los recursos locales y nacionales y de otros recursos disponibles, y con tal fin desarrolla mediante la educación apropiada el capacidad de las comunidades para participar.

Carrillo:”La Dirección de Cultura Sanitaria del Ministerio a mi cargo tiene a formar, precisamente, esa conciencia sanitaria popular sobre el valor de la salud, y sus métodos no son improvisados, aunque a algunos colegas médicos les parezcan infantiles. Tendemos a la popularización de la medicina, ilustrando al público sobre cierto tipo de enfermedades, inculcándole nociones de higiene hasta elemental, como el baño, la ropa limpia, el cepillo de dientes, etc. Porque, sin conciencia, por parte del pueblo, de ese “valor de la salud “, no hay cooperación posible con el Estado. La masa tiene que defenderse ella misma, un poco, porque no todo debe hacer el gobierno.” Cont. Al conoc. Sanitario. Capitulo Progresos de la medicina social en la argentina. Pág. 391
6. Debe estar asistida por sistemas de envío de casos integrados, funcionales y que se apoyen mutuamente, a fin de llegar al mejoramiento progresivo de la atención sanitaria completa para todos, dando prioridad a los más necesitados.


Carrillo:”Centro Sanitario y Ciudad-Hospital: son dos concepciones nuevas en materia de organización de la asistencia médica preventiva y curativa. Quizá no son nuevas en cuanto a los principios, pero sí en su forma de aplicación al medio ambiente nacional. En cierto modo se trata de una doctrina argentina, sobre la cual se edificarán las obras fundamentales el Plan Quinquenal del Ministerio de Salud Pública de la Nación."
"El Centro Sanitario en un conjunto de consultorios polivalentes con servicio social, visitadoras sanitarias y bioestadística, para captación de enfermos, reconocimiento de sanos y tratamientos ambulatorios. Por su naturaleza, debe ser urbano, bien central, de fácil acceso. Desde allí, por medio de ambulancias, un servicio muy completo de transportes, se remitirán los enfermos a la Ciudad –hospital. 2. La Ciudad- Hospital es el organismo típicamente hospitalario, de asistencia a los enfermos individualizados en el Centro Sanitario o por medio de sus visitadoras. Funciona siempre –idealmente- en correlación con uno o más Centros Sanitarios…Las personas que concurran a la Ciudad-hospital lo harán con el exclusivo propósito de su internación y serán remitidas con su clasificación por el Centro Sanitario respectivo.” T.d.H.Pág.54

7. Se basa, tanto en el plano local como en el de referencia y consulta de casos, en personal de salud, con inclusión, según proceda, de médicos , enfermeras, parteras, auxiliares y trabajadores de la comunidad, así como de personas que practican la medicina tradicional, en la medida que se necesiten, con el adiestramiento debido en lo social y en lo técnico, para trabajar como un equipo de salud y atender a las necesidades de salud expresas de la comunidad.

Carrillo:” La acción del médico se prolonga al domicilio por medio de las visitadoras o trabajadoras sociales, todas organizaciones nuevas que están surgiendo como colaboradoras de los centros médicos, Así se prolonga la acción del médico hasta el domicilio y la familias del enfermo.” Cont. Al conoc. Sanitario. Capítulo progresos en materia de medicina asistencial. Pág. 360


VIII. Todos los gobiernos deben formular políticas, estrategias y planes de acción nacionales, con objeto de iniciar y mantener la atención primaria de salud como parte de un sistema nacional de salud completo y en coordinación con otros sectores. Para ello, será preciso ejercer la voluntad política para movilizar los recursos del país y utilizar racionalmente los recursos externos disponibles.

IX. Todos los países deben cooperar, con espíritu de solidaridad y de servicio, a fin de garantizar la atención primaria de salud para todo el pueblo, ya que el logro de la salud por el pueblo de un país interesa y beneficia directamente a todos los demás países. En este contexto, el informe conjunto OMS/UNICEF sobre atención primaria de salud constituye una base sólida para impulsar el desarrollo y la aplicación de la atención primaria de salud en todo el mundo.

X. Es posible alcanzar un nivel aceptable de salud para toda la humanidad en el año 2000 mediante una utilización mejor y más completa de los recursos mundiales, de los cuales una parte considerable se destina en la actualidad a armamento y conflictos militares. Una verdadera política de independencia, paz, distensión y desarme podría y debería liberar recursos adicionales que muy bien podrían emplearse para fines pacíficos y en particular para acelerar el desarrollo social y económico asignando una proporción adecuada a la atención primaria de salud en tanto que elemento esencial de dicho desarrollo.
La Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud exhorta a la urgente y eficaz acción nacional e internacional a fin de impulsar y poner en práctica la atención primaria de salud en el mundo entero y particularmente en los países en desarrollo, con un espíritu de cooperación técnica y conforme al Nuevo Orden Económico Internacional. La Conferencia insta a los gobiernos , a la OMS y al UNICEF y a otras organizaciones internaciones, así como a los organismos multilaterales y bilaterales, a las organizaciones no gubernamentales, a los organismos de financiación, a todo el personal de salud y al conjunto de la comunidad mundial, a que apoyen en el plano nacional e internacional el compromiso de promover la atención primaria de alud y de dedicarle mayor apoyo técnico y financiero, sobre todos en las países en desarrollo. La Conferencia exhorta a todas las entidades antedichas que colaboren en el establecimiento, el desarrollo y el mantenimiento de la atención primaria de salud de conformidad con el espíritu y la letra de la presente Declaración.
La abrupta destitución del gobierno democrático por un golpe militar en 1955 y el fallecimiento del Dr. Carrillo en 1956 interrumpieron el proceso de desarrollo del sistema sanitario argentino y de las transformaciones económicas y sociales que lo hubieran consolidado. Interrumpió también, el proceso de integración continental sudamericano que avanzaba aceleradamente, que hubiera permitido disminuir las brechas inequitativas en nuestros pueblos, teniendo como consecuencia inmediata condiciones de vida más saludables, como pretendía el Dr. Carrillo y lo expresara la Declaración de Alma Ata.
Las ideas que tienen por objetivo el desarrollo integral de las personas y de los pueblos no mueren con los hombres, vuelven a aparecer en el tiempo y el lugar menos pensado. Esto sucedió con el ideario del Dr. Carrillo que reverdeció en Alma Ata y se difundió al mundo entero.





























24.8.09

Discurso Inaugural de las Jornadas “Ramón Carrillo”

Salón Dorado de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
10 de Noviembre de 2006

Miguel Talento

I. El legado del primer peronismo. Carrillo y el derecho a la salud.
El inicio de estas Jornadas puede ser planteado desde una pregunta de carácter general: ¿Qué representa para nuestra Argentina y para nuestra Ciudad actuales, una figura como la del doctor Ramón Carrillo? Intentando responderla, también en términos generales, podemos sostener que el pensamiento y la obra de Carrillo nos hablan hoy, como nos habla la época histórica y política que él protagonizó, de un conjunto de valores y principios rectores de la acción política que, actualizados, son capaces de orientar nuestras posiciones actuales. A 60 años del gobierno del cual él formara parte como máximo responsable de la cartera de salud, tenemos ante nosotros el legado de la extensión de la ciudadanía política y social, de la incorporación de los sectores desposeídos y excluidos a un sistema de derechos, y centralmente, de un proceso político que colocó por primera vez al Estado Argentino en una posición rectora del crecimiento económico, dirigiéndolo al servicio del interés de las mayorías. Ese rico legado nos habla hoy, nos interpela, y nos invita a resignificarlo a la luz de nuestra realidad, para nutrirnos de sus valores, de su identidad y actualizar su programa político.
Carrillo fue una de las figuras trascendentes de ese Programa Nacional, fue quien concibió, delineó y ejecutó su capítulo relativo a la política de salud, la que no podemos comprender sin entenderla, como hemos dicho, en ese marco global del proceso de transformación política, social y económica, iniciado en 1946. En sus propias palabras, el programa impulsado desde el poder político consistía en la implantación del derecho a la salud y en su extensión a toda la sociedad: "El derecho a la salud es uno de los más olvidados, y sin embargo es el más trascendente porque se vincula con la dignidad de la persona [...], con la vida colectiva, con la economía nacional e internacional. No es aventurado afirmar que la salud de los pueblos es una condición fundamental para lograr su seguridad social y su paz."
Tomar a Carrillo como estandarte procura, hoy, actualizar en nuestra Ciudad y en nuestro país esa lucha histórica por ampliar la ciudadanía; por extender los derechos sociales a todos los sectores, haciendo foco en aquellos más desprotegidos; por incorporar al pleno ejercicio de los derechos a la salud, a la educación y a la justicia, a quienes a 60 años de aquel movimiento fundacional, no tienen todavía acceso efectivo a los mismos.
El siglo XX ha sido el siglo de la lucha por dotar a los pueblos de una ciudadanía completa y plena que integrara aquellas dimensiones de las cuales carecía, trascendiendo la meramente electoral, toda vez que esa ciudadanía integral había sido limitada por el desarrollo violento y vertiginoso del capitalismo decimonónico. Más allá del mercado, de las interacciones libres entre individuos formal y jurídicamente “iguales”, los derechos fundamentales debían – y deben- garantizarse políticamente, a través de la intervención del sector público. Es sorprendente que aún hoy debamos dar el debate sobre temas que ya en el mismo siglo XIX comenzaban a estar claros. El mercado no garantizaba –ni garantiza- la salud a toda la población. Una sociedad concebida bajo el modelo liberal, que postula como ejes de la organización colectiva a las nociones de “cliente” y “contratante”, es incapaz de integrar en el largo plazo al conjunto social, generando conflictos, injusticias y aberraciones de todo tipo, tales como impedir el acceso a los bienes y servicios básicos a las mayorías sociales.
El “derecho ciudadano” se ha enfrentado históricamente a la dimensión del “individuo cliente” en el mercado. La ampliación de la esfera de la “ciudadanía” ha traído aparejada, ineluctablemente, la restricción política de la esfera privada, de la posición de los individuos como “clientes” y viceversa. Ha sido y es tarea del Estado garantizar políticamente este proceso, y por supuesto su retracción o abandono de su rol central, provoca efectos devastadores, tal como ha ocurrido recientemente en la década de predomino neoliberal de los años ’90. Los derechos ciudadanos, para no ser meras declamaciones o cláusulas abstractas, deben desarrollar concomitantemente adecuadas y eficientes políticas públicas que los vuelvan operativos y concretos.
Carrillo es el faro orientador, para nuestra cultura política nacional, de este proceso de ampliación de la ciudadanía -en el capítulo del derecho a la salud- iniciado en 1946, trunco, y que hoy procuramos retomar.

II. Carrillo como modelo militante, como profesional comprometido y como funcionario público.
Un hombre joven, talentoso, que se recibe de médico a los 22 años y consigue proseguir su formación en Europa, becado por sus altas calificaciones, que asiste a centros universitarios en Alemania, Holanda y Francia, vuelve a un país en que - en plena década del ’30 - está todo por hacerse en materia de salud. En un contexto sociopolítico marcado por la restricción de los derechos básicos de la ciudadanía, en el cual el voto era manipulado por la oligarquía dominante, la salud estaba caracterizada por una fuerte desorganización: falta de insumos, de infraestructura y de camas, de equipamientos y de personal capacitado.
El compromiso social de Carrillo se inscribe en el modelo del profesional militante y vinculado con la realidad de su sociedad, ofreciéndonos la contra cara del profesional liberal, que en el seno de una cultura individualista, se apropia del conocimiento instrumentalmente, como una herramienta exclusiva para su progreso personal, como una escalera a su ascenso social. Por el contrario, este compromiso con lo público, con la justicia social, con la ampliación de la ciudadanía a los sectores populares, se plasmó a partir de 1945 en su opción por el peronismo y, luego de 1946 ya como funcionario, en la implementación de una política modernizadora de la que rescatamos, sólo a modo de ejemplo, los siguientes ejes de una vigencia asombrosa:
· Carrillo impulsó la creación de una Cátedra de Arquitectura Hospitalaria, que dotó al país de especialistas en la materia y que constituyó una herramienta importante en la construcción de hospitales en todo el país.
· Implementó los principios de “centralización normativa y descentralización ejecutiva”, buscando articular y garantizar, al mismo tiempo, la universalidad de la atención sanitaria con las capacidades locales para dar respuesta a los problemas específicos presentes en cada región del país. Como ejemplo de esta concepción, podemos mencionar la campaña nacional de lucha contra el paludismo, que establecida como política de estado, tuvo un éxito rotundo en gran medida gracias a este modelo descentralizado de actuación y cuya efectividad marcó un hito a nivel mundial en la lucha contra enfermedades endémicas.
Creó la primera fábrica nacional de producción pública de medicamentos (EMESTA) y además, apoyó el desarrollo de laboratorios nacionales mediante incentivos económicos.
· En cuanto a salud mental, afirmó que los conceptos de asilo y hospicio debían desaparecer por ser totalmente anacrónicos, impulsando otras formas de asistencia más modernas y en sintonía con una concepción humanista y con los adelantos de la ciencia médica, tales como la atención de enfermos mentales en los hospitales generales.
Tres planos, entonces, de su vida profesional y de su paso por la función pública nos resultan de una vigorosa actualidad. Primero, su inscripción vital en la sociedad de la que formaba parte y en sus luchas políticas: un profesional comprometido, militante, conciente de su época y sus necesidades. Segundo, su carácter de cuadro, capaz de diseñar una política pública en su área, modernizante y progresista, en el marco de un movimiento político de masas. Tercero, su concepción del Estado como el espacio de articulación central de los derechos ciudadanos, en este caso a la salud pública, y como ordenador de la sociedad civil.
Procuraremos desarrollar estos temas como lineamientos generales de una política de salud para nuestra Ciudad de Buenos Aires actual.

III. Desde el legado de Carrillo por una política de salud activa. Estado y ampliación de la ciudadanía en la Ciudad de Buenos Aires.
Ramón Carrillo nos sirve hoy para observar su metodología, sus miradas, las maneras de crear diagnósticos en la medida en que nuestra sociedad plantea hoy nuevos desafíos. Se necesitan hombres con sus cualidades para emprender Políticas de Salud Integrales en el seno de una sociedad fragmentada, con características y necesidades que van mutando y en la cual la polarización social alcanza niveles que nos avergüenzan y al mismo tiempo nos interpelan.
Nutriéndonos entonces de los valores y principios orientadores que hemos caracterizado en la obra de Carrillo, y del primer peronismo en términos generales, procuraremos señalar un conjunto de tópicos que pueden pensarse como vertebrales a una política de salud para la Ciudad, cuyas normas de orden general consisten en la ampliación de la ciudadanía –por medio de la universalización efectiva del derecho a la salud- y en la articulación política, por medio del poder del Estado, de los sectores público y privado en función de tal objetivo.
En primer lugar, señalamos la necesidad de avanzar en la ampliación de la atención primaria de la salud, lo cual implica, al decir de Carrillo, reconocer que "la medicina moderna tiende a ocuparse de la salud y de los sanos y el objetivo principal es, ya no curar al enfermo, sino evitar que lo esté". Este objetivo está vinculado con el fortalecimiento de las áreas programáticas de los hospitales de la Ciudad, desde una concepción que entienda la necesidad de hacer concretas la extensión de la información preventiva, de la formación ciudadana en salud, a partir de una mayor imbricación con la comunidad a través de las organizaciones de la sociedad civil. La sociedad debe apropiarse del sistema de salud, interactuar con él y enriquecerlo a partir de la participación. Tenemos un ejemplo de este tema en el Programa de Promotores de Salud, que necesitamos profundizar y fortalecer para que cumpla los objetivos para los cuales fue creado.
Esta cuestión está vinculada con un problema más general que es conocido como el problema de la accesibilidad al sistema de salud. Planteamos, en este sentido, la necesidad de generar un sistema más cercano a la sociedad, más articulado, más comprensible y más activo en términos de su localización e inserción en la vida cotidiana de los vecinos. Es posible conseguir este objetivo por diversas vías, inclusive mediante el fortalecimiento y generalización de programas ya existentes tales como “Buenos Aires te cuida”. Por otro lado, estamos por la necesidad de formular un nuevo Plan de Salud Escolar que instale, articuladamente con el sistema educativo, la prevención y la información básica en salud desde las tempranas edades, en las escuelas. Finalmente, pensamos que es necesaria una implementación más decidida de la informatización y puesta en red de la información hospitalaria, a través de la creación de un Banco de Datos Unificado -sobre el que esta Legislatura ha brindado el marco legal- que permita el acceso al sistema de manera más ágil y sencilla para los ciudadanos usuarios.
En tercer lugar, pensamos que es absolutamente central que el Estado desarrolle fuertemente su rol de arbitraje y regulación en el mercado de medicamentos. Como hemos planteado antes, la delimitación que traza las fronteras entre el carácter de “mercancía” y el carácter de “bien público” de los diversos bienes y servicios en nuestras sociedades, es una delimitación siempre de naturaleza política. Estamos, por lo tanto, por una decidida iniciativa del Estado orientada por el principio de la ampliación de la esfera de los “derechos”, y la incorporación, al plano de la salud, de “ciudadanos” dotados de instrumentos para emanciparse del mercado, emancipación que constituye un objetivo político central. La cuestión de la provisión de medicamentos para la atención de cierto tipo de enfermedades se encuentra en el centro de este problema político e ideológico. Estamos, en este sentido, definitivamente militando entre quienes sostienen la necesidad de que el Estado asuma un adecuado programa de producción pública de estos medicamentos, tal como por ejemplo es política consolidada en nuestra hermana república del Brasil. Entendemos que la decisión política de limitar la lógica del mercado, y de la lógica de la relación “laboratorio – cliente”, en medicamentos como los vinculados al tratamiento del SIDA, puede ser encarada con alta legitimidad política en la Ciudad de Buenos Aires. La política de Carrillo tiene también mucho que enseñarnos en este plano, parece mentira, desde sus ya 60 años de distancia histórica.
En cuarto lugar, estamos por una política más enérgica en lo relativo al cumplimiento de la ley 448 de Salud Mental (CABA), pronunciándonos por la desmanicomialización, y la instalación de camas en los Hospitales Generales de Agudos para el tratamiento y atención de los pacientes. Defendemos una concepción de la Salud Mental que descree de los tratos de carácter carcelario, basados en el encierro y aislamiento de aquellos pacientes en condiciones de recibir, de acuerdo con los profesionales competentes, tratamientos más humanos y abiertos.
Finalmente, en quinto lugar, consideramos que el diseño de una política de salud universalista e inclusiva, debe ser impulsado a partir de considerar la especificidad regional en que se desarrolla nuestra Ciudad. La Región Metropolitana es, a estas alturas, un dato insoslayable que repercute en temas tan variados como el trasporte, la seguridad pública, la educación y por supuesto, la salud. El fenómeno creciente de la migración de pacientes que buscan cobijo en los sobrecargados hospitales de la Ciudad, nos muestra un trasfondo de pobreza, desigualdad e incapacidad del sector público por articular un servicio que contrarreste –en lugar de retroalimentar- estos problemas. Abogamos por un servicio de salud que integre la región metropolitana, que iguale oportunidades y homogenice prestaciones, lo cual implica indudablemente la articulación de los gobiernos de la Ciudad, de la Provincia de Buenos Aires y de las intendencias del conurbano, para el diseño de políticas conjuntas en el área.
Estamos, en definitiva, por la construcción de una política de Estado en Salud, la que requiere de mirada estratégica y de la articulación de un conjunto de medidas que nuestra Ciudad tiene a su alcance. Tal como el legado de Ramón Carrillo nos lo enseña, decisión política, compromiso militante y una concepción que coloque al Estado como la instancia de expansión de la ciudadanía y de delimitación de aquellos derechos, a partir de los cuales, la mercantilización de la vida humana no se extienda hasta poner en peligro su dignidad y su naturaleza: ni más ni menos la lucha histórica que, atravesando los últimos 200 años de historia, llega hasta nuestros días, y frente a la cual hombres como Carrillo no fueron neutrales.